20 sept. 2010

La deriva del Paquebote. (1)

Fue en el 1840 cuando la compañía de correos que unía Inglaterra con Estados Unidos decidió incorporar pasajeros a su línea transatlántica. Los buques de correos pasaron así a convertirse ,gracias a la clase adinerada de la época, en un negocio floreciente.


Ya en 1923 Le Corbusier, maravillado por estos buques, escribe en “Hacia una arquitectura”:



“Si se olvida por un instante que un paquebote es una herramienta de transporte que se mira con ojos nuevos, uno se sentirá frente a una manifestación importante de temeridad, de disciplina, de armonía, de belleza tranquila, nerviosa y fuerte(…)

La casa de los terráqueos es la expresión de un mundo caduco, de pequeñas dimensiones. El paquebote es la primera etapa en la realización de un mundo organizado de acuerdo con el espíritu nuevo.”



Le Corbusier quedó impresionado por estas enormes naves de 250 metros de eslora y más de 95.000 toneladas de hierro. Gigantescos condensadores de actividad capaces de albergar a más de 3.000 personas en una estructura de sección variable, dónde los grandes programas (teatro, atrio, comedor, SPA….) se intersectan con el rígido armazón de acero que forman las cubiertas de la nave.

Y sin embargo todas estas proezas técnicas y toneladas de hierro tan sólo sirven para apuntalar algo tan ligero como un hermoso sueño….




Intentaremos desentrañar este sueño con la ayuda del arquitecto y escritor Michael Sorkin y su ensayo “variaciones sobre un parque temático” y con un caso práctico: el crucero italiano “Costa deliziosa” en su viaje por tierras escandinavas.




El Costa Deliziosa propone un recorrido desde Copenhagen hasta la zona de los fiordos noruegos. Estudiando el calendario observaremos que el barco se pasa el 75 % navegando de un lugar al otro y que tan sólo el 25 % del tiempo el barco está en tierra, y de éste porcentaje sólo la mitad será tiempo útil, en total 20horas.

Ante la certeza que en 20h. no hay tiempo de conocer Copenhagen, Oslo, Bergen, Flam, Stavanger… y el resto de “visitas”, los cruceros utilizan un método de compactación del tiempo y simplificación de la realidad. Destilando la realidad del lugar, reduciendo su complejidad mediante “tours” organizados que sintentizan lo que noruega es: vikingos, salmón y Trolls, es decir aquello que encontramos en la tienda de souvenirs cercana al barco.



Veamos un ejemplo práctico de compactación temporal y simplificación de la realidad:

El tren turístico en el que viajamos realiza una parada delante de una hermosa cascada. Con su micrófono la guía nos recuerda que tenemos 4 minutos para hacer fotos y volver al tren. Imaginémonos esos 4 minutos junto con otras 200 personas captando la foto de la parte superior y nos daremos cuenta que es imposible ver realmente la cascada. Ante esa certeza los organizadores han organizado un espectáculo musical dónde unas ninfas del bosque surgen de la nada y realizan una coreografía de 3 minutos. La cascada (teórico protagonista ) se ha convertido en un mero decorado…. Un happy meal: no sabemos lo que comemos, pero está bueno y además viene con juguete de colores.


Al final nos damos cuenta que el verdadero destino fijo del viaje es el propio barco (un elemento móvil) mientras que lo que creíamos como un espacio fijo, el paisaje y los fiordos, se convierten en un perfecto fondo en movimiento. Un fondo intercambiable, pues, tras este viaje, el Costa Deliziosa se dirigirá a Dubai y luego: la vuelta al mundo.


Como hemos visto pasaremos el 75% del tiempo en el barco, el auténtico destino del viaje. En total pasaremos unas 120h abordo. Para que esta cantidad de tiempo sea digerible, El crucero propone un horario repleto, una parcelación del tiempo en pequeñas actividades o acontecimientos. A bordo del Costa Deliziosa el tiempo no pasa, se viven experiencias.

9: 00 caminata matutina, 9.30 despertar muscular, 10.45 art Quizz, 11.15 clase de baile, 11.30 el arte de doblar servilletas, 11.45 elección Mr sexy legs, 16.00 Bingo Time, etc….



La vida en el barco pasa a ser una experiencia simplificada e higienizada que sustituye a la vida real. Una simulación, o quizás un sueño.


El trabajo se vuelve espectáculo: los trabajadores “visibles” actúan como actores de reparto, siempre con una sonrisa y con pequeñas actuaciones puntuales. En cada cena los camareros visten de forma diferente, un día con delantal italiano, otro de gala, y a la noche siguiente con motivos tropicales….Cada cena debe ser un acontecimiento único e irrepetible.


Los espacios son auténticos festines de ornamentación, cada rincón es diferente al resto, En 120 horas hay muchas cosas que descubrir. Todo un despliegue de formas y texturas realizado con materiales sintéticos que simulan: vidrio, madera, acero, etc….


Las monedas y los billetes tampoco existen en el barco, su connotación física desaparece. Todo en el barco funciona con la Costa Card, una tarjeta vinculada directamente a nuestra tarjeta de crédito, que nos permite ahorrar el engorro de llevar el dinero siempre encima.


También es remarcable que muchas de las actividades que se pueden realizar en el barco son meras Simulaciones de la realidad. Nos podemos encontrar un simulador de golf, de F1, la Playstation World, cine 4D con 3 dimensiones y olores….



En toda la experiencia del crucero hemos preferido la simulación a la realidad, el crucero se parece al mundo real pero es mejor.

Sin embargo para vivir en un sueño hay que pagar un peaje.


Debemos renunciar a la privacidad y someternos a un estricto control asistido por la alta tecnología. Cada pasajero mediante su tarjeta Costa card es identificado, tanto por sus movimientos económicos, como físicos, ya que para entrar y salir es necesaria dicha tarjeta como única identificación personal válida, además del control de equipaje mediante rayos X y el arco de personas.


Por otro lado existe un mundo invisible que es preferible no ver. Bajo los niveles públicos se suceden las áreas “sirvientes”. La gestión de toneladas de basura en alta mar, el almacenamiento de la comida, la desalinización de agua, lavanderías, etc… Éstas áreas prohibidas al público se publicitan constantemente como una de las maravillas de la nave. Es un espacio venerado, pues permite que todo lo de arriba este limpio, un lugar que envuelve su complejidad en un halo de respetuoso misterio.



Es muy chocante como este sueño, esta simulación de la realidad, tiene mucho más peso que la propia realidad. Cuando la nave atraca en los pequeños pueblos de noruega, estos dejan de ser ellos mismos, El barco les devuelve una escala que no merecen. La realidad ante la contundencia del barco parece un simple decorado.




Pixar con su película Wall-e nos muestra una humanidad, que tras destrozar el planeta tierra y dejarlo estéril, decide embarcarse en una huida hacia el espacio. Esta huida, curiosamente, se realizará mediante una nave inspirada en un crucero. En ella los humanos vivirán unas eternas vacaciones. En el futuro de Pixar la humanidad ha preferido vivir en el sueño de un crucero eterno.




(1)Queríamos agradecer a Joan y Carme de 05AM i al Col·legi d’arquiectes de Girona la oportunidad de participar en el “flascó d’arquipindoles” de Viajes realizado en el el 16 de Septiembre junto con:


a01- COREA, PAÍS POLIÈDRIC - Irene Solà i Comalada

a02- DESCOBRINT L'ARQUITECTURA - David Aubert
a03- HAMBURG - Jordi Crous
a04- L'ÀRTIC I ELS INUITS - Francesc Bailón
a05- D'OSLO A BERGEN - Lurdes Ferran
a06- VIURE L'ARQUITECTURA - Toni Vilanova
a07- LA DERIVA DEL PAQUEBOT - P.Twose i M. Pancorbo
a08- CALIDOSCOPI - Toni López
a09- VIATGES CONDICIONATS - Eva Micaló



6 comentarios:

S. DE MOLINA dijo...

Felicidades por el texto. Estupendo!!.
Suena muy Debord y encuentro muchas semejanzas con los objetivos de los parques de atracciones y las exposiciones universales de comienzos del siglo XX...
A partir de ahora me pensaré muy seriamente si hacer un crucero.

twobo arquitectura dijo...

Hola Santiago, gracias por tu comentario.
Tienes toda la razón, se trata de un parque temático flotante. El texto está basado en el ensayo de Michael Sorkin sobre Disneylandia. Por otro lado si te sirve de consuelo un crucero también es una habitación con vistas al horizonte.

un saludo

Andrés dijo...

A pesar de todo esto, chicos, no me importaría hacer ese viaje ;) Muy interesante el símil arquitectónico más allá de lo ya conocido de LC, también aplicable a otro tipo de engendros estancos (móviles o no) que simulan una ciudad, dedicada a la abstracción y el consumo: por ejemplo, cierto tipo de rascacielos. Había pensado en la nave de Wall-e... justo antes de leerlo al final del artículo. Un saludo, A.

twobo arquitectura dijo...

tienes toda la razón en cuanto al viaje, Andrés, A pesar de que el artículo muestre una información un tanto crítica, el paisaje de Noruega merece una mención aparte.

Un saludo y muchas gracias por participar por aquí. : )

Roberto dijo...

Hola que tal, un post espectacular, me ha gustado mucho. Enhorabuena por el blog, me encanta!!

Yo también he creado hace poco un blog, se llama “Vivienda única” donde tratamos temas como viviendas sostenibles, últimas tendencias en diseño, arquitectura, calidad de vida en relación a nuestro hogar, confortabilidad. Me encantaría que lo visitarais y me dieras vuestra opinión por favor!!

Un saludo
http://viviendaunica.com/

adolfo dijo...

Fantástica crítica. Brutal el contraste entre la escala del crucero y las viviendas de los pueblos. Me parece una auténtica "contaminación visual", la intromisión de los paquebotes.