23 jun. 2008

RE- (-petir, -tomar, -visar, -solver…..)

MIES

Una gran losa de hormigón de 55 metros de luz flota ante el sol de Cuba. Bajo su protección nace un espacio puro, homogéneo e idealmente isótropo. Mies proyectó estas oficinas en 1957, para le empresa Bacardí, pero no se construyeron.

Tres años más tarde la estructura de hormigón se transmuta en acero, y la cubierta reaparece de nuevo en la ciudad alemana de Schweinfurt, ésta vez 3 metros más larga para el museo de Georg Schäefer. Tampoco se construye.

En 1962 tras aumentar 10 metros la cubierta reaparece finalmente en Berlín, cobijando el Neue Nationalgalerie. Ésta vez si, la cubierta se materializa. Es en 1968, la vuelta arquitectónica de Mies a Berlín.

KOOLHAAS

Un meteorito es un elemento singular, la escala no lo define, pues tanto uno grande, cómo uno pequeño, siguen siendo meteoritos. Siempre son extraños en el lugar donde se encuentran, ya que nuca le pertenecieron.

Rem Koolhaas lo sabe; sabe que en un meteorito cabe una casa, y al mismo tiempo cabe un auditorio para 1300 personas, no hay diferencia.

Es un comodín arquitectónico.

La premura ante el concurso de Oporto precipitó la solución, un reciclaje, donde escala y programa son intercambiables. Una ingeniosa pirueta.

MANSILLA Y TUÑÓN

Ver artículo anterior: Edificio milagroso?


TOYO ITO

Imaginemos a un hombre en un tranquilo restaurante, tomando una espumosa Mousse de chocolote. Cada vez que parte un trocito con la cuchara oye el crepitar de los espacios entre la espuma, al dividirse por el filo de la cuchara.

Seducido por las formas huecas que encuentra comienza a tallar con su cuchara pequeñas figuritas de esponjoso chocolate, siempre acompañadas del chisporreteo del espacio al romperse. Si mirásemos en detalle, quizás veríamos en cada pequeño trocito un posible edificio de estructura espumosa, de espacios concatenados y de dulce crepitar, un espacio sonoro.

En sus proyectos para el forum de la música y danza de Bélgica, o la ópera de Taiwán, Ito no construye edificios, Simplemente separa de una Mousse universal, aquellos trozos donde situará el programa. En un caso la corta con forma orgánica, entreteniéndose en cada quiebro, mientras que en la otra le impulsa la precisión quirúrgica de la línea recta.

NIETO SOBEJANO

Las Crestas proyectadas por Nieto y Sobejano se alzan como un eco tardío y tecnológico de las antiguas cubiertas de la ciudad medieval de Graz. En sección su perfil geométrico y quebrado genera el espacio, como si de una partitura musical se tratara.

Volviendo a la sección de la cubierta, ésta parece hecha con la más fina caligrafía árabe, trazada con suma delicadeza mediante una pluma bien afilada. La caligrafía árabe a veces trasciende al lenguaje llegando a ser un fin en si misma por su belleza.

Al igual que la caligrafía, las nuevas cubiertas proyectadas por Nieto y Sobejano se desligan de su antigua referencia formal, las antiguas cubiertas de Graz, para expresarse por ellas mismas en contextos más áridos. Éstas son el principio y el final del proyecto, y su fino trazado es la única expresión formal que cuenta.



Repetir no siempre es repetir aunque se parezca. De una a otra repetición se alteran factores, por pequeños que sean que son los que revalorizan cada paso. Sin embargo es cierto que a veces Repetir se parece muchísimo a repetir.

3 comentarios:

Andrés dijo...

Hola Pablo,

gracias por tu comentario de hoy en mi blog, que contestaré en breve. Y gracias también por descubrirme vuestro blog y vuestro trabajo, que a primera vista me parecen brillantes ambos, y que miraré con más tiempo.

Un fuerte abrazo, Am

superag dijo...

Felicitats pel blog! Té molt bona pinta. Us linkem!

twobo arquitectura dijo...

gràcies! ens veiem competin en els concuros